DEDICADO A MI NIETA, A MIS HIJAS Y A TODO AQUEL AL QUE LE GUSTE COCINAR Y LO HAGA CON AMOR.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

CALDO GALLEGO DE COL


Como ocurre con el gazpacho andaluz, el caldo gallego se elabora de la misma forma en todas las cocinas pero de cada una de ellas sale con un toque personal. Yo aprendí a hacerlo de una gran cocinera y espero lograr algún día su excelencia. En esta ocasión es un caldo hecho con col. Puede hacerse también con grelos o nabizas que aunque son parte de la misma planta no son iguales. 
  

INGREDIENTES:

1 col
300 gr. de alubias blancas
6 patatas gallegas medianas
1 trozo de lacón
1 hueso de ternera fresco
1 cucharada de sal
1 trocito de unto

PREPARACIÓN:

Tendremos las alubias secas en agua durante 12 horas.
En otro recipiente pondremos en agua el trozo de lacón.


Para empezar el guiso ponemos la olla rápida al fuego con agua fría y las alubias escurridas del agua del remojo, el lacón y el hueso de ternera. 


Cuando empieza a hervir comenzará a salir una espuma que iremos quitando antes de añadir las verduras.


 Iremos sacando la espuma con la espumadera (de ahí su nombre).


Pelamos las patatas y las lavamos.


Las picamos en lascas finas.


El tamaño del trozo de unto dependerá del gusto de cada uno.


La col la cortamos en cuatro trozos, le quitamos el troncho y la picamos con las manos a trocitos pequeños. 


Escurrimos la col.


Agregamos a la olla las patatas, la col, el trozo de unto y la sal.


Cerramos la olla y dejamos hervir durante 30 minutos.

Comprobamos el punto de sal y listo para degustar uno de los platos más sencillos, económicos, habituales y apetitosos de la cocina gallega.



miércoles, 30 de agosto de 2017

BACALAO FRESCO A LA PORTUGUESA


Hoy vamos a cocinar una receta típica del norte del país vecino, Portugal, y que se adentra hasta las provincias de la zona del río Miño, en la comunidad gallega. Es un plato sencillo con un resultado sabroso, y que resulta completo y saludable. El bacalao es un pescado blanco y , por lo tanto, posee un bajo contenido graso. Su carne es rica en proteínas de alto valor biológico y además posee una amplia variedad de vitaminas y minerales, destacando el potasio y el fósforo. Hay que tener cuidado con el sodio cuando se utiliza bacalao salado porque aportaría cantidades extraordinarias al usar la sal como conservante, pero desalando correctamente no hay problema. En la receta de hoy hemos empleado bacalao fresco.  


INGREDIENTES: (2 raciones)

2 trozos de bacalao limpio de espinas (a mí me lo deja perfecto mi pescadera y amiga Antonia)
1 cebolla grande
3 patatas medianas
1 cucharadita de pimentón dulce
50 ml. de brandy (si se tiene vino de Oporto es lo ideal)
Sal para el pescado ya que lo hemos utilizado fresco
Sal para la salsa y las patatas
Harina para enharinar el pescado
5 cucharadas de aceite de oliva para la salsa
Aceite para freír las patatas y el pescado

PREPARACIÓN:


Salamos ligeramente los trozos de pescado. Pelamos y cortamos las patatas a rodajas no demasiado finas. Pelamos y cortamos la cebolla en juliana. 


Ponemos al fuego una sartén con las 5 cucharadas de aceite donde vamos a hacer la salsa.


Cuando el aceite esté caliente añadimos la cebolla con un poco de sal y la hacemos a fuego lento para que quede pochada.


Enharinamos el pescado que habremos salado un poco y freímos ligeramente porque el interior se acabará de hacer en el horno. (Yo lo he hecho en la freidora y solo lo he tenido un par de minutos).


La función de freír ligeramente el pescado es para sellarlo por fuera y que al hornearlo quede jugoso.


A continuación freímos las patatas que también se acabarán de hacer al horno.


Cuando la cebolla esté tierna se aparta del fuego y se añade el pimentón. Se remueve bien y se agrega el brandy.


Ponemos de nuevo al fuego para que evapore un poco el alcohol.


En la bandeja que vamos a poner al horno ponemos una cama con las patatas fritas y las salamos un poco. Sobre ellas se colocan los dos trozos de pescado.


Se cubre todo con la salsa de cebolla.


Precalentamos el horno a 170 º y horneamos a media altura durante 15 minutos.


Y listo. Quedará un poco dorado pero por dentro estará jugoso. Las patatas habrán absorbido el sabor de la salsa y estarán tiernas y sabrosas.

¡Buen provecho!


miércoles, 16 de agosto de 2017

MARMITACO


La marmita de bonito o de atún es un plato cuyo origen se encuentra en los pescadores asturianos, cántabros y vascos. Se trata de un guiso de bonito o atún con patatas, cebolla, pimiento  y tomate, principalmente. Las pequeñas variantes a la hora de hacer el guiso serán el toque personal que cada uno quiera darle dependiendo de los gustos.  


INGREDIENTES:

300 gr. de atún rojo fresco (o bonito)
500 gr. de patatas
3 pimientos verdes
3 tomates maduros
2 dientes de ajo
1 cebolla
1 cucharadita de sal
1/2 vaso de vino blanco fino o manzanilla
1/2 vaso de aceite de oliva
1 ramita de perejil
3/4 de litro de fumet de pescado (si no se tiene se puede poner una pastilla de caldo de pescado)

PREPARACIÓN:


Pelar la cebolla y trocear. 
Pelar los dos dientes de ajo y picar.
Lavar los pimientos, quitar las semillas y cortar en tiras. 
Pelar los tomates y cortar en daditos pequeños, o rallarlos si la piel está difícil de quitar.
Pelar las patatas y cortar tronchando para que suelten almidón.


Poner a calentar el aceite en una cazuela.


Comenzar con el sofrito. Poner la cebolla, ajo y pimentos.


Cuando la cebolla y el pimiento se vea pochado añadir el tomate y remover bien. Agregar un poco de sal.


Cuando el sofrito esté listo, añadir las patatas y sofreír unos segundos agregando a continuación el vino.  


Lo siguiente es agregar el fumet o la pastilla de caldo disuelta en el agua. Cocer las patatas hasta que estén tierna. Probar el punto de sal. 


Una vez que las patatas están tiernas, agregar los trozos de atún y remover para que se integren en el guiso. Apartar del fuego y tapar la cazuela para que se cueza el pescado con el calor restante. 
El atún no debe cocer mucho para que quede jugoso, en el caso de este guiso es suficiente meterlo entre las patatas para que se haga con el calor que guardan. 


Por último poner el perejil picado.